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Embajador del Ecuador habla en Múnich sobre lucha jurídica de su país contra el consorcio petrolero Chevron

Boletín de Prensa de la Embajada del Ecuador en Alemania – 25.02.2014

Embajador del Ecuador habla en Múnich sobre lucha jurídica de su país contra el consorcio petrolero Chevron

 Veáse Boletín_Múnich_consorcio_Chevron con las fotografías.

El 11 de febrero, el grupo regional de la Juventud Socialista del norte de la capital bávara realizó un evento con la presencia del Embajador del Ecuador en Alemania, Jorge Jurado, quien puso de relieve, ante 80 personas, los cambios que se han desarrollado en el Ecuador desde el primer mandato del Presidente Rafael Correa. El Embajador enfatizó en la estabilidad que existe actualmente en el país luego de siete años que se encuentra gobernando el movimiento Alianza PAIS. Las políticas financieras anti cíclicas e inversión social masiva en educación e infraestructura permitieron reducir la dependencia del petróleo.

La estructura muy clara de la recaudación fiscal constituye otro éxito. El control eficiente de impuestos hizo posible la triplicación de la recaudación de ingresos, al tiempo que  redujeron considerablemente los niveles de pobreza e inequidad. Las cifras impresionantes sobre el desarrollo ecuatoriano son acogidas con interés, incluso más allá de América Latina: en el mes de abril de 2013, la Canciller Federal Angela Merkel saludó al Presidente Correa, en el marco de su visita oficial a Berlín, con las siguientes palabras: “Ustedes tienen un crecimiento más dinámico que la Republica Federal, le felicito.”

En base a cifras contundentes, el Embajador Jurado mostró cómo se está aumentando el bienestar general y en cuál medida se prioriza al ser humano sobre el capital. “La meta es facilitar una vida digna a los ciudadanos”, señaló el diplomático. Se identificó al neoliberalismo como parte del problema, no de la solución.

Estas políticas causan tanto más admiración, cuanto que han sido implementadas en un contexto de grave daño ambiental causado por la empresa petrolera Texaco, la que operó en el oriente del Ecuador entre 1964 y 1992. La política de extracción petrolera de esta empresa continúa contaminando hasta ahora la Amazonía ecuatoriana, puesto que de las piscinas, llenas de residuos de petróleo crudo, todavía se derraman sustancias tóxicas. Estos continuos derrames de petróleo, que se han registrado en la zona afectada, condujeron al presente desastre ambiental: lagos, ríos y capa freática contaminados.

30.000 habitantes de la Amazonía ecuatoriana, afectados por la negligencia de Texaco, entablaron un juicio contra la empresa en 1993. En 2001, Chevron, el segundo consorcio petrolero de Estados Unidos de América, absorbió a Texaco. En 2011, se sentenció a Chevron a una multa, la misma que fue ratificada por la Corte Nacional de Ecuador. Sin embargo, hasta la fecha la empresa multinacional se niega a pagar la multa. Por lo tanto, el consorcio obtuvo en 2006 el Public Eye Award, por los crímenes ambientales particularmente graves y la conducta gravemente irresponsable.